El lugar del descanso de mi mal

Vi al pecado a los ojos
Y me tentó
Y no lo acerté
Susurró a mi oído palabras indescifrables
Le sostuve la mueca en contra de mi cara
Y de nuevo quiso que probara su maldad
Su olor tiende a ser tan penetrable
Que llena la llanura de mi alma
Eso no se acaba

No así de fácil
Se vuelve costumbre
Yo huyo
Y el muy maldito sigue mi paso
Las piernas cortas no ayudan
El peso tampoco
Pero día a día suele jugar
Solo en mi imaginación
En donde lo mantengo alerta
Seguro
Resguardado
De los olvidos mal intencionados
De los besos no merecidos
De las respuestas nunca dadas
De las dudas
De las certeras
Y de la locura
Noche a día
¿Puedes ver mi cuerpo ponerse más débil y mi mente irse a la mierda?
Cada vez que lo preguntes
Cada vez te lo responderé
El mal hace lo que quiera
Y yo aguardo en silencio
Tal vez haya sido parte de esto
Rasgué las esperanzas
Pero al final
Quedaremos tú y yo