Las palabras
suelen ser asesinas
Las muy malditas
salen como proyectiles
¡Qué bendigan tu
boca! Tal vez no peques más
Si es que existe
el barbudo el verá que hace contigo
Pero deja de
castigarme
Que sufro más
La culpa la tengo
acuestas
En el lomo, pies
y jeta
Si callo estoy
distante y si hablo me callas
¡Como siempre!
Me has llamado
cobarde, cómplice y culpable
El peso comienza
a ser relativo con mis besos
Muchos, pero no
son sentidos para ti
Insúltame lo que
quieras
Que paredón para ti
seré
Y cuando el telón
caiga, y todo quede a tu favor
Yo en la esquina
en la cual me tiraste
Aplaudiré y mis
manos se fundirán
¡Qué se joda! Dirás
Y tú odiándome estarás
Mientras yo
Te amaré, ni modo

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