El tiempo se para en la eterna exactitud de tu rostro contra el mío.
Poco a poco atesoro tu ausencia,
Cuando todo a mí alrededor se hace invisible.
Una dulce locura hace
Que pierda la cordura.
Mi habitación está llena de lágrimas secas,
Por la penumbra de un adiós tan correspondido.
El retorno no se añora tanto,
Porque he entendido que lo que se ama con fuerza,
Algún día se olvida.
.jpg)
Comentarios