¿Cómo pretendías que te amara?


Si trataba de acercarme me agarrabas
Otras me soltabas.
Las cosas se pusieron de cabeza,
Y mi corazón se perdió en un espiral
Que nunca pude entender.
Cuando te sonreía, tú te enojabas,
No lo entendías,
Me decías por papel no, en público.
Pero me cansé,
Llegó algo mejor,
El me entendió,
Me quiso,
Me botó.
Regresé a ti,
No lo soporté,
Y dejé todo a un lado,
Y mi sonrisa se volvió anticuada,
Y cuando por fin llegó aquel,
Yo estaba cansada,
Y lo dejé ir,
Me complació,
Pero se cansó,
Lo agoté,
Lo arruiné.
Dependo de ti,
Y no lo sabes,
Lo disimulas,
Pero lo quieres.
Razones obvias,
El olvido, amargo olvido.
Un cumplido incompleto,
Sin sereno.
Te amo así,
Sin complicar mucho las cosas.
Suena atorrante,
Delirante,
Hiriente,
Pero…
Quien no sufre…
Agoniza,
Desatina.
Son sinónimos mis suspiros,
Para recordar lo poco que te he tenido.
Me borras,
Me llamas,
Enloqueces cuando duermo,
Si no te respondo,
Si te olvido.
¡Olvídame, Que no te importa!
Los labios rotos
De ésta pobre loca
Que no sabe borrar tus besos,
Que se le hace agua la boca,
Que sueña contigo,
Que disfruta tu silencio,
Y tus miradas furtivas.
Ese olor a jabón recién abierto,
A tus pelos sin cortar,
A las bolsas debajo de tus ojos,
Esa sonrisa para matar.
Tú inconfundible inteligencia,
Que no hace más que hacerme…
Tonta,
Loca,
Furtiva,
Escapista,
Bruta,
Porque fuiste poca cosa,

Pero muy difícil de negar.

Para todos aquellos terceros que me han contado sus historias, gracias por su inspiración...

Comentarios